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GDPR: De la ambigüedad a la innovación

Avatar Karen Cohen Jun 05, 2018

El 25 de mayo, finalizó el periodo de gracia de GDPR, que marca la culminación de más de dos años de preparación para la nueva regulación europea. Las empresas celebraron  con pasteles, y nuestras bandejas de entrada de correo electrónico y redes sociales fueron inundadas con docenas de políticas de privacidad actualizadas e hilarantes memes. Hasta ahora, nadie ha permanecido indiferente: el GDPR es real (y se aplica) y la web nunca volverá a ser la misma.

 

El diseño ambiguo del GDPR dejó un gran margen abierto a la interpretación. Los equipos legales, de privacidad, seguridad y mercadeo de las empresas en todas las industrias han tenido que precisar los enfoques correctos para el cumplimiento desde que la regulación fue ratificada hace dos años. Este es el impulso para las variaciones de los mensajes de la política de privacidad que has estado recibiendo últimamente, junto con los correos electrónicos de las compañías que solicitan tu consentimiento para continuar enviándote boletines y materiales promocionales.

Para ilustrar las diferentes formas en que las organizaciones han abordado el GDPR, hemos reunido una selección de algunos de los enfoques de marketing adoptados por las grandes compañías.

 

Suscribirse o anular la suscripción: esa es la cuestión

 

Bajo el alcance del GDPR, los controladores de datos (marcas que recopilan datos) deberán:

  1. “… demostrar que el interesado ha dado su consentimiento al tratamiento de sus datos personales”. (Artículo 7)
  2. “Proporcionar al dueño de los datos el derecho a oponerse al procesamiento de datos personales relacionados con esa persona. Incluyendo el derecho a oponerse al marketing directo y a perfilar”. (Artículo 21)

Teniendo en cuenta las dos cláusulas GDPR anteriores, ¿cuál es el enfoque correcto que los equipos de marketing podrían haber tomado para cumplir con la regulación? Proporcionar una opción de suscripción (obtener consentimiento) o una opción de cancelar la suscripción (abordar el derecho de oposición) a sus boletines informativos y correos electrónicos. ¿O tal vez ambas?

Echa un vistazo al siguiente correo electrónico enviado por una importante marca minorista, primero instando a los usuarios a inscribirse, y luego proporcionando opciones de suscripción y exclusión voluntaria. Si el usuario está confundido o no, esta marca ciertamente no quería dejar nada al azar.

Si bien la mayoría de las empresas han enviado correos electrónicos con opciones para suscribirse, otros como esta empresa famosa de medios, han decidido tomar una decisión importante y proporcionar solo la opción de cancelar la suscripción. Esto nos hace preguntarnos: ¿qué sucede si la mayoría de los destinatarios nunca han reaccionado a esos correos electrónicos? ¿eso significa que todos cancelaron la suscripción automáticamente?

Un catalizador para la innovación

Dicho esto, el cumplimiento de GDPR no comienza ni finaliza con las opciones de suscripción y anulación de la suscripción de boletines informativos y las políticas de privacidad. La naturaleza compleja del GDPR llevó a las empresas a tomar varios caminos hacia todos los aspectos relacionados con la regulación y, al hacerlo, impulsó la innovación y se convirtió en un catalizador real para la transformación digital.

Hemos visto a las empresas ir más allá, desplegando soluciones nuevas e innovadoras para cumplir con el GDPR, y algunas (descargo de responsabilidad: como AppsFlyer) decidieron agruparse para formar un consorcio para agilizar el proceso de cumplimiento.

El público tenía y aún tiene ganas de aprender. Las empresas inteligentes comprendieron rápidamente que el GDPR es un tema que debe aprovecharse y que presenta nuevas oportunidades. Aquellos que lo han hecho, han cosechado rápidamente los frutos de su trabajo y han ganado tracción en sus respectivas industrias.

Lo más importante que debes recordar sobre el GDPR es que no se trata de un esfuerzo de cumplimiento puntual. Más bien, es un viaje continuo que sin duda evolucionará con el tiempo, cambiando la naturaleza de cómo las empresas y las personas interactúan entre sí en la esfera digital. La conclusión es que el GDPR llegó para quedarse, por lo que las empresas deben aceptar el cambio y aprender a innovar, crecer y competir en medio de un nuevo entorno regulatorio.